Entonces el rey llamó al sumo sacerdote Joiada, y le dijo: ¿Por qué no requeriste de los levitas que trajeran de Judá y de Jerusalem el tributo de Moisés, siervo de YHVH, y de la asamblea de Israel, para la Tienda de Reunión?°
Y en el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliera la palabra de YHVH dicha por boca de Jeremías, YHVH despertó el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar por todo su reino, por escrito, diciendo:
Cuando formes el censo de los hijos de Israel, de aquellos que han de ser empadronados, entonces cada uno pagará el rescate de su alma a YHVH al ser empadronados, para que no haya plaga entre ellos al censarlos.°