Porque vosotros hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis° la libertad como oportunidad° para la carne, sino servíos los unos a los otros por medio del amor.
el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto,° no de la letra, sino del Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu vivifica.
Pero nosotros todos, con rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, vamos siendo transformados por el Espíritu, de gloria en gloria, en la misma imagen del Señor.