está envanecido, nada entiende, sino que tiene° manía por discusiones y contiendas de palabras, de las cuales surgen° envidia, riña, difamaciones y malas sospechas,
Pero éstos, como animales irracionales, por naturaleza° nacidos para presa y destrucción, blasfemando de lo que ignoran, también serán destruidos con la destrucción de aquéllos,
Recuérdales estas cosas, declarándoles solemnemente delante de Dios° que no contiendan acerca de palabras, lo cual° para nada es provechoso, sino para ruina° de los oyentes.
Éstos son murmuradores, quejumbrosos, que viven según sus propias pasiones; y su boca profiere palabras arrogantes, adulando a personas° por motivos de interés.
Porque voceando palabras arrogantes y necias, seducen con las pasiones sensuales de la carne a los que hasta hace poco° iban escapando de los que viven en error.
Entonces surgió de parte de Pablo y Bernabé una discordia contra ellos y una discusión no pequeña, y dispusieron que Pablo, Bernabé y algunos otros, subieran a Jerusalem para tratar la cuestión con los apóstoles y los ancianos.
el cual se opone y se levanta contra todo lo que es llamado Dios u objeto de adoración,° hasta el punto que se sienta en el santuario de Dios,° proclamando que él mismo es Dios.
Nadie os prive del galardón, deleitándose en su humildad y en la adoración de los ángeles,° alardeando por cosas que ha visto,° vanamente hinchado por su propia mente carnal,
Porque soportáis si alguno os esclaviza, si alguno os explota, si alguno se aprovecha de vosotros,° si alguno os trata altivamente, si alguno os abofetea.
Pero cierto varón de nombre Simón, había estado practicando magia en la ciudad y asombraba a la gente de Samaria, haciéndose pasar por alguien importante.