(Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a ’Elohim decía así: ¡Vamos al vidente! porque al profeta de hoy antiguamente se lo llamaba vidente.)
Los hechos del rey David, primeros y postreros, he aquí están escritos en el rollo de las crónicas del vidente Samuel, en las crónicas del profeta Natán, y en las crónicas del vidente Gad,
Y todo lo que había consagrado el vidente Samuel, y Saúl ben Cis, y Abner ben Ner, y Joab hijo de Sarvia, y todo lo que cualquiera consagraba, estaba a cargo de Selomit y sus hermanos.
Y YHVH amonestaba a Israel y a Judá por medio de todos los profetas° y de todo vidente, diciendo: Volveos de vuestros malos caminos y guardad mis mandamientos y mis estatutos, conforme a toda la Ley que Yo prescribí a vuestros padres, y que os envié por mano de mis siervos los profetas.
Pero Asa se irritó contra el vidente y lo metió en la cárcel° pues se había encolerizado en gran manera contra él por esto. Y por ese tiempo, Asa oprimió a algunos del pueblo.
En aquel tiempo el vidente Hanani fue a Asa, rey de Judá, y le dijo: Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te has apoyado en YHVH tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria escapó de tu mano.
Todos estos, escogidos para guardas en las puertas, eran doscientos doce cuando fueron contados por el orden de sus linajes en sus aldeas, a los cuales David y el vidente Samuel constituyeron en su oficio.
Después de la muerte de Josué, aconteció que los hijos de Israel consultaron° a YHVH, diciendo: ¿Quién de nosotros subirá primero para combatir contra el cananeo?