Aconteció también un día, que pasaba Eliseo por Sunem, y había allí una mujer distinguida, la cual lo invitó con insistencia para que comiera; y así fue que siempre que pasaba por allí, él entraba a comer.
fue David y tomó los huesos de Saúl y los huesos de su hijo Jonatán de los hombres de Jabes Galaad, quienes los habían quitado furtivamente de la plaza de Bet-san, donde los filisteos los habían colgado el día en que los filisteos mataron a Saúl en Gilboa,
¡Oh montes de Gilboa, ni rocío ni lluvia caiga sobre vosotros, ni campos de ofrendas! Porque allí quedó manchado el escudo de los valientes; El escudo de Saúl, no estaba ungido con aceite.
El joven que le informaba dijo: Me encontraba casualmente en el monte Gilboa y he aquí Saúl que estaba apoyado sobre su lanza, y he aquí los carros y jinetes lo habían alcanzado.