Y Ana oró, diciendo: ¡Mi corazón se alegra en YHVH! ¡Mi fuerza° se exalta en YHVH! ¡Mi boca se sobrepone a mis enemigos, Por cuanto me regocijo en tu salvación!
Porque nosotros somos la circuncisión,° los que servimos por el Espíritu de Dios,° y nos gloriamos en Jesús el Mesías, no teniendo confianza en la carne.
Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por medio de Jesús el Mesías, Señor nuestro, por el cual hemos recibido ahora la reconciliación.
Entonces Moisés y los hijos de Israel prorrumpieron en un cántico° a YHVH, y hablaron diciendo: ¡Cantaré a YHVH, Porque ciertamente ha triunfado, Al caballo y su jinete arrojó al mar!
y Matanías ben Micaía, hijo de Zabdi, hijo de Asaf, cantor principal que entonaba las acciones de gracias en° la oración, y Bacbuquías, segundo entre sus hermanos, y Abda ben Samúa, hijo de Galal, hijo de Jedutún.
Como primogénito de buey sea su gloria, Dos cuernos de búfalo sean sus cuernos, Y acornee con ellos a las naciones, Todas a una, hasta los confines de la tierra. ¡Tales son las miríadas de Efraín! ¡Tales los millares de Manasés!
Luego retornaron a Jerusalem con regocijo, cada cual de los de Judá y los de Jerusalem, con Josafat al frente, por cuanto YHVH había hecho que se regocijaran delante de sus enemigos.