Dijo pues el profeta Jeremías: ¡Amén, así lo haga YHVH! ¡Cumpla YHVH tu profecía haciendo que los utensilios de la Casa de YHVH y todos los cautivos vuelvan de Babilonia a este lugar!
y cumpliré el juramento que hice a vuestros padres, de darles una tierra que mana leche y miel, como sucede hoy.° Entonces respondí y dije: Amén, YHVH.
Salmo de David, cuando estaba en el desierto de Judá. ¡Oh ’Elohim, Tú eres mi Dios! Te buscaré ansiosamente; Mi alma tiene sed de ti, Mi carne desfallece por ti, En tierra seca y yerma, donde no hay agua.
Dígnate pues bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca perpetuamente delante de ti, porque Tú, oh YHVH, la has bendecido, y será bendita para siempre.
Y aunque un hombre se haya levantado para perseguirte y buscar tu alma, el alma de mi señor está bien atada al zurrón de la vida junto a YHVH tu Dios, en tanto que Él lanzará el alma de tus enemigos como por medio de una honda.