Nosotros procedemos de Dios; el que conoce a Dios, nos escucha; el que no procede de Dios, no nos escucha. Por eso conocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error.
El Espíritu de la Verdad, al cual el mundo no puede recibir, pues no lo ve ni lo conoce. Vosotros lo conocéis, porque mora con vosotros y estará en vosotros.°
Le dijo entonces Pilato: ¿Así que tú eres rey? Jesús respondió: Tú dices que soy rey. Yo, para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, oye mi voz.
Pero cuando venga Aquél, el Espíritu de la Verdad, os guiará en° toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará cuanto oirá, y os anunciará las cosas que han de venir.
Pero° el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos° apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios,
Entonces le decían:° ¿Dónde está tu padre? Jesús respondió: Ni me conocéis a mí ni a mi Padre; si me conocierais° a mí, también conoceríais° a mi Padre.
Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre,° y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre, ni quién es el Padre sino el Hijo,° y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.
° Mi pueblo consulta al leño, y el palo le responde, Porque un espíritu de fornicación° lo ha extraviado, E idolátricamente se han apartado de su Dios.°
Miráis las cosas según la apariencia exterior. Si alguno se ha persuadido de que es° del Mesías, piense esto por sí mismo otra vez: que como él es del Mesías, así también nosotros.°