(¡Gracias sean dadas a Dios por Jesús el Mesías, Señor nuestro!°) Así pues, yo mismo sirvo con la mente a la ley de Dios, pero con la carne a la ley del pecado.
Pero en cuanto a los gentiles que han creído, les hemos escrito que, según lo acordado, se abstengan de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de lo estrangulado° y de fornicación.°
Por lo cual éste es el pacto que haré con la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré° mis leyes en su mente, Y las escribiré en su corazón, Y les seré por Dios, y ellos me serán por pueblo.