Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre del Señor Jesús, el Mesías, que os apartéis de todo hermano que viva desordenadamente, y no según la enseñanza que recibieron de nosotros.
No estéis unidos en yugo desigual con incrédulos, pues ¿qué compañerismo° hay entre la justicia y la iniquidad? ¿Y qué comunión hay de la luz con las tinieblas?