Otra parábola les habló: El reino de los cielos es semejante a la levadura° que una mujer tomó y la escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.
¿Acaso no sabéis que a quien os presentáis como siervos para obedecerle, siervos sois de aquel a quien obedecéis, ya sea del pecado para muerte, o de la obediencia para justicia?