Yahveh Sebaot los protegerá: pisotearán las piedras de la honda, beberán sangre como vino y rebosarán como copa de libación, como los cuernos del altar.
Aquel día haré de los jefes de Judá como brasero encendido en el bosque y como antorcha encendida entre gavillas: devorarán a derecha y a izquierda a todos los pueblos de alrededor, pero Jerusalén permanecerá donde se encuentra: en Jerusalén.
Aquel día protegerá Yahveh a los habitantes de Jerusalén: el más débil de entre ellos será aquel día como David; y la casa de David será como Dios, como un ángel de Yahveh ante ellos.
Pondrás salientes en forma de cuerno sobre cada uno de sus cuatro ángulos, de modo que los cuatro cuernos formen cuerpo con el altar, y lo revestirás de bronce.
Después el sacerdote, mojando su dedo en la sangre de la víctima expiatoria, la pondrá en los cuernos del altar de los holocaustos y derramará la sangre restante al pie del altar de los holocaustos.
Después pondrá parte de la sangre en los cuernos del altar que está delante de Yahveh en la tienda del encuentro y derramará toda la sangre restante al pie del altar de los holocaustos, que se halla a la entrada de la tienda del encuentro.
De hecho, la palabra de la cruz es una necedad para los que están en vías de perdición; mas para los que están en vías de salvación, para nosotros, es poder de Dios.
Aquel día, hasta en los cascabeles de los caballos estará escrito: 'Consagrado a Yahveh'; las ollas en el templo de Yahveh serán copas de libación ante el altar.
Yo vengo a mi jardín, hermana, esposa mía, a coger de mi mirra y de mi bálsamo, a comer de mi panal y de mi miel, a beber de mi vino y de mi leche. Comed, amigos, y bebed, y embriagaos de amores.
Llévame contigo corriendo. Introdúceme, rey mío, en tu aposento; gocemos juntos, disfrutemos, celebrando tu amor, mejor que el vino. ¡Con razón se enamoran!
Respondió David al filisteo: 'Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, mientras que yo voy contra ti en nombre de Yahveh Sebaot, Dios de los ejércitos de Israel, al que has desafiado.
Luego el sacerdote pondrá parte de esa sangre sobre los cuernos del altar del incienso aromático que está en la tienda del encuentro, delante de Yahveh, y derramará todo el resto de la sangre del novillo al pie del altar de los holocaustos que se halla a la entrada de la tienda del encuentro.