Los que están lejos vendrán a trabajar en la construcción del templo de Yahveh; así sabréis que Yahveh Sebaot me ha enviado a vosotros. Así sucederá si verdaderamente escucháis la palabra de Yahveh, vuestro Dios'.
No tendrán que acarrear leña del campo ni tendrán que ir a recogerla en los bosques, porque encenderán el fuego con las armas. Depredarán a sus depredadores y saquearán a sus saqueadores -oráculo del Señor Yahveh.'
Los pueblos los irán acogiendo y los llevarán a su lugar. La casa de Israel los poseerá en el territorio de Yahveh en calidad de esclavos y esclavas: harán cautivos a quienes los cautivaron y dominarán sobre sus opresores.
Yahveh secará el golfo del mar de Egipto; agitará su mano contra el Río, con el ardor de su soplo lo dividirá en siete cauces que se cruzarán con sandalias.
Os he dicho esto para que, cuando llegue esa hora, recordéis que ya os lo había dicho. No os lo dije desde el principio porque entonces estaba con vosotros.'
Por eso, juro por mi vida -oráculo de Yahveh Sebaot, Dios de Israel-: Moab será como Sodoma, los hijos de Amón como Gomorra: campo de ortigas, mina de sal, desolación eterna. El resto de mi pueblo los saqueará, el residuo de mi nación los heredará.
La violencia hecha al Líbano te aplastará y el exterminio de los animales te aterrará, por los homicidios y violencias contra el país, la ciudad y cuantos la habitan.
Porque despojaste a naciones numerosas, te despojará a ti el resto de los pueblos por los homicidios y las violencias contra el país, la ciudad y cuantos la habitan.
Respecto al profeta que profetiza bienestar, cuando se cumpla la palabra de ese profeta, se conocerá que a ese profeta lo ha enviado realmente Yahveh'.
Todas las naciones le servirán, a él, a su hijo y al hijo de su hijo, hasta que también a su país le llegue el tiempo en que naciones numerosas y reyes poderosos lo esclavicen.
Se han aflojado tus maromas, no sujetan el mástil, no despliegan la bandera. Entonces se reparte la presa de un inmenso botín, hasta los cojos se entregan al saqueo.
¡Ay de ti, devastador, que no has sido devastado, traidor a quien no han traicionado! Cuando termines tú de devastar, serás devastado; cuando acabes tú de traicionar, te habrán traicionado.
Y ahora el Señor Yahveh me ha enviado con su espíritu. Acercaos a mí y escuchad esto: 'No hablé en secreto desde el principio, desde el tiempo en que esto sucedió, allí estaba yo.
entonces creará Yahveh sobre todo el lugar del monte Sión y sobre sus santas asambleas una nube de humo de día y un resplandor de fuego llameante de noche, porque sobre toda la gloria de Yahveh habrá un dosel:
Al contrario, allí será poderoso Yahveh para nosotros, en un lugar de ríos y de anchos canales. No lo cruzará barco de remos, ni lo surcará nave poderosa.
No se oirá hablar más de violencia en tu país, ni de devastación y de ruina en tus fronteras, pues llamarás a tus murallas 'Salvación' y a tus puertas 'Alabanza'.
Ya el sol no será para ti luz de día, y el brillo de la luna de noche no te iluminará; pues Yahveh será para ti luz eterna, y tu Dios será tu esplendor.
¡Mira! ¡Oye! Gritos de socorro de la hija de mi pueblo, por todo el país a la redonda: ¿no está Yahveh en Sión, no está en ella su rey? ¿Por qué me han irritado con sus estatuas, con los ídolos del extranjero?
Yahveh Sebaot los protegerá: pisotearán las piedras de la honda, beberán sangre como vino y rebosarán como copa de libación, como los cuernos del altar.