Sus viudas, por causa mía, son más numerosas que la arena del mar. He traído contra esta madre de jóvenes guerreros un devastador al mediodía; eché sobre ella de repente terror y espanto.
No te alegres, Filistea toda entera, de que se haya roto la vara que te hería; pues de la raíz de la sierpe saldrá un basilisco, y su fruto será un dragón volador