Buscad a Yahveh, pobres todos del país, que cumplís sus mandamientos. Buscad la justicia, buscad la humildad; quizá podáis hallar cobijo el día de la ira de Yahveh.
¿Y tú buscas para ti cosas grandes? No las busques. Porque yo voy a traer desgracias sobre todo mortal -oráculo de Yahveh-, pero a ti te daré tu vida por botín a dondequiera que vayas.
Por lo demás, hermanos, éste es nuestro ruego y nuestra exhortación en el Señor Jesús: que ya que aprendisteis de nosotros de qué manera debéis portaros para agradar a Dios, que os portéis así y así sigáis progresando más y más.
Juzgará con justicia a los míseros, sentenciará con rectitud a los pobres de la tierra. Herirá al violento con la vara de su boca, matará al impío con el aliento de sus labios.
El espíritu de Yahveh está sobre mí, pues Yahveh me ha ungido. Para dar la buena nueva a los humildes me envió, para vendar los corazones quebrantados, para proclamar a los cautivos libertad, a los prisioneros amnistía,
les responderéis: 'Es el sacrificio de la Pascua en honor de Yahveh, que pasó de largo ante las casas de los israelitas en Egipto, cuando castigó a Egipto y salvó nuestras casas''. El pueblo se postró y adoró.
'Así dice Yahveh Sebaot: el ayuno del mes cuarto y el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo y el ayuno del décimo serán para la casa de Judá gozo y alegría y solemne día festivo. Pero amad la verdad y la paz'.