Referencias Cruzadas

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Sofonías 2:2

Biblia Serafín de Ausejo 1975

antes que el viento os disperse como tamo de un día; antes que venga sobre vosotros la ira furibunda de Yahveh; antes que venga sobre vosotros el día de la ira del Señor.

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22 Referencias Cruzadas  

Zain. ¿Quién resistirá ante su cólera? ¿Quién soportará el ardor de su ira? Het. Su furor se propaga como el fuego, ante Él las rocas se hienden.


Por eso serán como niebla matinal, como rocío que temprano se disipa, como tamo aventado de la era, como humo de la chimenea.


Kaf. Yahveh desahogó su furor, derramó su ardiente cólera; encendió un fuego en Sión que devoró sus cimientos.


Él las increpa, y huyen a lo lejos, dispersadas como tamo de los montes por el viento, como remolino de polvo por el huracán.


No así son los impíos, sino como la paja que se lleva el viento.


Por eso, esperadme -oráculo de Yahveh- el día en que me levante para dar testimonio, pues he decidido reunir a las naciones, congregar a los reinos, para derramar sobre ellos mi cólera, todo el ardor de mi ira: por el fuego de mi celo será devorada toda la tierra.


Ni su plata ni su oro podrán salvarlos en el día de la ira de Yahveh. Por el fuego de su celo será devorada toda la tierra, porque él aniquilará de modo repentino y terrible a todos los habitantes de la tierra.


o son como paja que lleva el viento como tamo que arrastra el torbellino?


El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras jamás pasarán.


Yo, Yahveh, diré lo que quiero decir, y se cumplirá sin dilación alguna. Porque yo, en vuestros días, ¡oh casa rebelde!, diré y lo cumpliré' -oráculo del Señor Yahveh'.


La ira de Yahveh no cede hasta que realice y ejecute los planes de su corazón. Al fin de los días lo comprenderéis.


Comprended esto bien, los que olvidáis a Dios, no me ponga a destrozar, y no haya quien que salve.


no sea que se enoje y perdáis vuestros caminos, pues su ira se enciende en un momento. ¡Dichosos los que en él buscan abrigo!


Circuncidaos para Yahveh, quitad el prepucio de vuestros corazones, hombres de Judá y habitantes de Jerusalén, no sea que se desfogue como fuego mi furor y queme, sin que haya quien lo apague, por la maldad de vuestras obras'.





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