Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Santiago 1:18

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Nos engendró por propia iniciativa, con palabra de verdad, para que fuéramos como primicias de su creación.

Ver Capítulo Copiar

24 Referencias Cruzadas  

Habéis sido reengendrados no de una semilla corruptible, sino incorruptible, mediante la palabra viva y eterna de Dios.


los cuales, no de sangre, ni de voluntad humana, ni de voluntad de varón, sino de Dios nacieron.


Bendito Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según su gran misericordia, nos reengendró a una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos,


Éstos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Éstos son los que siguen al Cordero adondequiera que va. Éstos fueron rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero.


Santo para Yahveh era Israel, primicia de su cosecha; cuantos lo comían, pecaban, les llegaba la desgracia -oráculo de Yahveh-.


a ser nosotros alabanza de su gloria, los que ya de antes teníamos puesta en Cristo la esperanza.


Quien ha nacido de Dios no peca, porque su germen permanece en él y no puede pecar, porque ha nacido de Dios.


a la asamblea de los primogénitos inscritos en el cielo, al Dios juez del universo, a los espíritus de los justos llegados a la consumación,


Por lo cual, despojándoos de toda impureza y de todo resto de maldad, recibid con mansedumbre la palabra plantada en vosotros, que es la que puede salvaros.


Pues aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, padres no tenéis muchos: porque yo os engendré en Cristo Jesús por el Evangelio.


como escrito está: Te he constituido padre de una multitud de pueblos - delante de aquel en quien creyó, de Dios, que da vida a los muertos y que a la misma nada llama a la existencia.


¡Ay de los que viven tranquilos en Sión y de los que se sienten seguros en el monte de Samaría, hombres notables de la primera de las naciones, a quienes acude la casa de Israel!


'Di a los israelitas: cuando hayáis entrado en la tierra que os he de dar y seguéis sus mieses, llevaréis la primera gavilla de vuestra siega al sacerdote,


con palabra de verdad, con poder de Dios; mediante las armas de la justicia, las de la derecha y las de la izquierda;


En él también vosotros, después de haber oído la palabra de la verdad, el Evangelio de vuestra salvación; en él también, después de haber creído, habéis sido sellados con el Espíritu Santo de la promesa,


Esfuérzate en presentarte ante Dios de forma que merezcas su aprobación como trabajador que no tiene de qué avergonzarse, que expone rectamente la palabra de la verdad.


Luego, el deseo, después de concebir, da a luz el pecado; y el pecado, una vez consumado, engendra muerte.


Pero si tenéis amarga envidia y rivalidad en vuestro corazón, dejad de engreíros y no mintáis contra la verdad.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios