En todo procuré enseñaros con mi ejemplo que así, con fatigas, hay que socorrer a los necesitados y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: 'Hay más felicidad en dar que en recibir''.
Porque Dios no es injusto como para olvidarse de vuestra obra y del amor que habéis mostrado por su nombre, cuando ya antes servisteis al pueblo santo y lo seguís sirviendo ahora.
Porque has guardado la consigna de mi constancia, también yo te guardaré en la hora de la prueba que va a venir sobre todo el mundo para probar a los que habitan sobre la tierra.
Le dijo entonces su suegra: '¿Dónde has espigado hoy y dónde estuviste trabajando? ¡Bendito sea quien se ha fijado en ti!'. Ella le contó a su suegra con quién había trabajado y le dijo: 'El hombre con quien he trabajado hoy se llama Booz'.