En efecto, todos los que proceden de las obras de la ley están bajo maldición, pues está escrito: Maldito todo el que no mantenga en vigor las palabras de esta ley, y no lo lleva a la práctica.
Seguid en todo el camino que Yahveh, vuestro Dios, os ha señalado, para que viváis y seáis felices y prolonguéis vuestros días en la tierra que vais a ocupar.
Cuando grites, que te salven tus ganancias. A todos ellos los llevará el viento, los arrebatará un soplo; pero quien se refugia en mí heredará la tierra y poseerá mi santa montaña.