Vosotros, en cambio, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada. Entonces será grande vuestra recompensa, y seréis hijos del Altísimo, que es bueno aun con los desagradecidos y malvados.
Dije a los principales, a los consejeros y al resto del pueblo: 'La obra es grande y extensa, y nosotros estamos esparcidos por la muralla, alejados unos de otros.