Su nombre era Elimélec, el nombre de su esposa Noemí, y el de sus dos hijos Majlón y Quilión. Eran efrateos, de Belén de Judá. Llegados a los campos de Moab, se quedaron a vivir allí.
Había un hombre de Ramatáin, de la familia de Suf, de la montaña de Efraín, llamado Elcaná, hijo de Yeroján, hijo de Elihú, hijo de Toju, hijo de Suf, efrainita.
Entonces Booz declaró ante los ancianos y ante el pueblo: 'Vosotros sois testigos hoy de que compro de manos de Noemí todo lo perteneciente a Elimélec, a Quilión y a Majlón;