Dad a cada uno lo debido: a quien el tributo, el tributo; a quien el impuesto, el impuesto; a quien el respeto, el respeto; a quien el honor, el honor.
Él contesta: 'Claro que sí'. Cuando Pedro llegó a la casa, Jesús se anticipó a decirle: '¿Qué te parece, Simón? ¿De quién cobran impuestos o tributos los reyes de la tierra: de sus hijos o de los extraños?'.
De la misma manera vosotros, maridos, compartid, con toda comprensión, vuestra vida con la mujer como con un ser más débil. Honradlas como a coherederas de la gracia de la vida, para que así podáis orar sin impedimento.
Los que están sometidos al yugo de la esclavitud, tengan a sus amos por dignos de todo respeto, para que no se desacredite el nombre de Dios y la doctrina.
Y comenzaron a acusarlo: 'Hemos encontrado a este hombre, que pervierte a nuestro pueblo prohibiendo pagar los tributos al César y diciendo que él es Cristo rey'.
Al mismo tiempo se acostumbran a estar ociosas, a ir de casa en casa; y no sólo están ociosas, sino que dicen tonterías y frivolidades, y hablan de lo que no deben.