pues está al servicio de Dios para conducirte al bien. Pero, si haces el mal, teme; pues no en vano lleva la espada, ya que está al servicio de Dios para castigar al que practica el mal.
No os toméis la justicia por vuestra propia mano, queridos míos, sino dad lugar a la ira [divina]. Porque escrito está: A mí me corresponde la venganza; yo daré el pago merecido, dice el Señor.
Y dijo a los jueces: 'Mirad lo que hacéis, pues no administráis justicia por encargo de los hombres, sino en nombre de Yahveh, que está con vosotros cuando pronunciáis una sentencia.
y que nadie, en este asunto, ofenda o engañe a su hermano. Porque el vengador de todo esto es el Señor, como ya os lo dijimos de antemano y os lo atestiguamos.
Dejaré mi venganza contra Edom en mano de mi pueblo Israel; actuarán en Edom según mi ira y mi furor, y así conocerán mi venganza -oráculo del Señor Yahveh'.
engordan y se ponen rollizos; hasta se hinchan con malas palabras. No defienden la causa, la causa del huérfano para que prospere, ni fallan el pleito de los pobres.
¡Bendito sea Yahveh, tu Dios, que se ha complacido en ti y te ha puesto en el trono de Israel! Por el amor que Yahveh tiene siempre a Israel te ha constituido rey, para administrar derecho y justicia'.
Éstas fueron las ciudades de asilo para todos los israelitas y para los extranjeros que residían en medio de ellos, para que pudiera refugiarse en ellas quien hubiera matado a alguien inadvertidamente, y para que no muriera a manos del vengador de sangre antes de comparecer ante la asamblea.
Si el vengador de sangre lo persigue, no entregaréis en sus manos al homicida, pues éste mató a su compañero sin querer y sin que hubiera enemistad entre ellos.