Biblia y Estudio - BibliaTodo
Biblias, Comentarios, Diccionario, planes de lectura gratis y mas...
5.0★★★★★
Quien se tapa los oídos para no escuchar la ley, hace que su plegaria sea abominación.
De haberme complacido yo en el mal, no me hubiera prestado atención;
Yahveh abomina el sacrificio de los malos; pero se complace en la plegaria de los justos.
que resulte culpable en el juicio y sea su apelación tenida por pecado.
Quien cierra el oído al clamor del pobre clamará a su vez y no hallará respuesta.
Sabemos que Dios no escucha a los pecadores; sino que al hombre temeroso de Dios y cumplidor de su voluntad, a ése es a quien escucha.
Yahveh no permite el hambre del justo, pero rechaza la codicia de los malvados.
El sacrificio de los malvados es abominable, y más si se ofrece con mala intención.
Mirad: vosotros sois menos que nada; vuestras obras, absoluta nulidad. Es abominable quien os elige.
¿Puede ser tu aliado el tribunal de la injusticia que construye la intriga encima de la ley?
Aunque ayunen, no escucho su clamor; aunque ofrezcan holocausto y oblación, no los quiero, sino que voy a acabar con ellos por medio de la espada, del hambre y de la peste'.