A quien es grato a sus ojos, Dios le da sabiduría, ciencia y alegría; mas al pecador le impone la tarea de reunir y acumular, para dejarlo luego a quien Dios quiere. También eso es vanidad y esfuerzo inútil.
retrae su mano de la injusticia, no cobra usura ni interés, cumple mis normas y procede según mis leyes, éste no morirá por la culpa de su padre; ciertamente vivirá.
presta a interés y cobra usura, ¿vivirá acaso? ¡No vivirá! Por haber cometido todas estas abominaciones, ciertamente morirá; su sangre recaerá sobre él.'