Referencias Cruzadas

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Proverbios 14:2

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Quien recto camina teme a Yahveh, quien tuerce sus caminos lo desprecia.

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24 Referencias Cruzadas  

sino que le es agradable todo el que, sea de la raza que fuere, le teme y practica la justicia.


Más vale el pobre de vida honrada que el rico de conducta tortuosa.


Aleluya. Álef. Dichoso el hombre que teme al Señor Bet. y tiene en sus mandatos su contento.


Y luego dijo al hombre: Temer al Señor es sabiduría; huir del mal, inteligencia'.


La Iglesia, mientras tanto, gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría, se edificaba y caminaba en el temor del Señor y crecía con la consolación del Espíritu Santo.


Fin del discurso. Una vez oído todo, teme a Dios y guarda sus mandamientos: eso es lo que al hombre corresponde.


La inocencia y rectitud me guardarán: en ti está mi esperanza.


Ellos dijeron: 'El centurión Cornelio, hombre justo y temeroso de Dios, muy bien considerado por todo el pueblo de los judíos, recibió de un ángel santo la orden de conducirte a su casa y de escuchar tus palabras'.


Estaban oyendo todo esto los fariseos, que son avarientos, y se burlaban de él.


Quien a vosotros escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros desprecia, a mí me desprecia. Pero quien me desprecia a mí, desprecia a aquel que me ha enviado'.


Más vale el pobre de vida honrada que el embustero, aunque sea rico.


El camino de los justos es evitar el mal; quien vigila sus pasos guarda su vida.


El insensato desprecia a su prójimo; el hombre prudente se calla.


cuyos senderos son tortuosos y sus caminos extraviados.


Había en la región de Us un hombre llamado Job. Era íntegro y recto, temía a Dios y evitaba el mal.


Respondió Salomón: 'Tú trataste con gran benevolencia a tu siervo David, mi padre, porque él caminó ante tu faz con lealtad y justicia y rectitud de corazón hacia ti. Y tú le conservaste esta gran benevolencia al concederle un hijo que se sentara sobre su trono tal y como hoy acontece.


¡Ser uno la irrisión de su amigo porque clama a Dios buscando respuesta! Se mofan: ¡el justo perfecto!


¿Por qué, pues has menospreciado la palabra de Yahveh y has hecho lo que es malo ante sus ojos? Has hecho morir por la espada a Urías, el hitita, y luego has tomado por esposa a su mujer; lo has asesinado con la espada de los amonitas.


Hasta el día de hoy perseveran en sus antiguas costumbres: no veneran a Yahveh ni se conforman con sus estatutos y ritos según la ley ni con los preceptos prescritos por Yahveh a los hijos de Jacob, a quien dio el nombre de Israel.


Con bondad y lealtad se expía la culpa, con el temor de Yahveh se evita el mal.





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