Aunque inmolen sacrificios sangrientos, sacrifican carne y se la coman, Yahveh no se complace en ellos. Recordará su iniquidad y castigará sus pecados. Tendrán que volver a Egipto.
Yo os llevé a un país que es un vergel, para que comierais de lo mejor de su fruto; pero llegasteis y manchasteis mi tierra, hicisteis abominable mi heredad.
Daniel decidió en su interior no contaminarse con los manjares del rey ni con el vino de su mesa, y por eso pidió al jefe de los eunucos que le dispensara de la contaminación.
Por eso quiero pagar su iniquidad y su pecado con el doble, porque han profanado mi país con los cadáveres de sus ídolos y han llenado mi heredad con sus abominaciones.
El año noveno de Oseas, el rey de Asiria se apoderó de Samaría, deportó a los israelitas a Asiria y los asentó en Jalaj y junto al Jabor, río de Gozán, y en las ciudades de Media.
yo extirparé a Israel de la haz de la tierra que les di y arrojaré de mi presencia el templo que he consagrado a mi nombre, e Israel vendrá a ser proverbio e irrisión entre todos los pueblos.
Sucederá, pues, que cuanto se complacía Yahveh en haceros bien y en multiplicaros, otro tanto se gozará en destruiros y exterminaros, hasta arrancaros del suelo en cuya posesión vas a entrar.
yo pongo hoy por testigos contra vosotros al cielo y a la tierra de que desapareceréis rápidamente de la tierra por cuya posesión vais a pasar el Jordán, y no se prolongarán en ella vuestros días, porque seréis enteramente destruidos.
Pero sucederá que, así como se cumplieron todas las buenas promesas proferidas por Yahveh, vuestro Dios, en favor vuestro, así también se cumplirán contra vosotros todas las amenazas, hasta exterminaros de esta buena tierra que os dio Yahveh, vuestro Dios.
Yahveh te hará volver en naves a Egipto por el camino del que te había dicho: 'No volverás a verlo más'. Y allí os ofreceréis en venta a vuestros enemigos como esclavos y como esclavas, sin que haya siquiera quien os compre.
Guardaréis, pues, todos mis mandamientos y todos mis preceptos y los pondréis en práctica, para que no os vomite la tierra adonde os llevo para que la habitéis.
Se vuelven a lo inútil, son como arco engañoso. A espada caerán sus príncipes por la virulencia de sus lenguas. De ellos se hará escarnio en el país de Egipto.
Pues bien así dice Yahveh: 'Tu mujer se prostituirá en la ciudad, tus hijos y tus hijas caerán a espada, tu tierra será repartida a cordel, tú morirás en tierra impura. Israel será deportado lejos de su tierra''.