Reinos y pueblos les diste, se los repartiste en herencia por suertes. Se adueñaron del país de Sijón, de la tierra del rey de Jesbón, y del país de Og, rey de Basán.
Así conquistó Josué todo el país, tal como había dicho Yahveh a Moisés, y lo entregó en heredad a Israel, distribuyéndolo entre las tribus. Y el país descansó de la guerra.
Cuando huían ante Israel por la pendiente de Bet Jorón, lanzó Yahveh desde el cielo sobre ellos una gran granizada hasta Azecá. Y fueron muchos más los que murieron por la granizada que los que mataron a espada los israelitas.
Cuando los llevé al país que con la mano en alto había jurado darles, entonces dondequiera que vieron una colina elevada y cualquier árbol frondoso, allí ofrecieron sus sacrificios, allí presentaron sus irritantes ofrendas, allí pusieron sus perfumes de calmante aroma, allí hicieron sus libaciones.
al otro lado del Jordán, en el valle, frente a Bet Peor, en el país de Sijón, rey de los amorreos, que habitaba en Jesbón, a quien Moisés y los israelitas derrotaron tras su salida de Egipto.
yo hice la tierra, al hombre y a los animales que hay sobre la superficie de la tierra, con mi gran potencia y con mi brazo extendido, y la doy a quien parece bien a mis ojos.
Ellos vinieron y lo ocuparon, pero no escucharon tu voz, no caminaron según tu ley ni hicieron nada de cuanto les habías mandado hacer, y así convocaste contra ellos toda esta desgracia.