La viña de Yahveh Sebaot es la casa de Israel; y los hombres de Judá el plantel de sus delicias. Esperaba justicia y mirad: ¡iniquidad! Esperaba honradez y mirad: ¡lamentos!
Mirad: el jornal que habéis escamoteado a los obreros que segaron vuestros campos está clamando y los clamores de los segadores han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos.
Al día siguiente, se presentó ante unos que se estaban peleando e intentó poner paz entre ellos diciéndoles: 'Sois hermanos. ¿Por qué os hacéis daño el uno al otro?'.
Dijo Yahveh: 'He visto muy bien el sufrimiento de mi pueblo en Egipto y he oído las quejas que le arrancan los capataces de obras. Conozco bien sus angustias.
Palabra que le fue dirigida a Jeremías de parte de Yahveh, después del acuerdo concluido por el rey Sedecías con todo el pueblo que había en Jerusalén para proclamar ante ellos una manumisión,
'Así dice el Señor Yahveh: ¡basta ya, príncipes de Israel! Apartaos de la violencia y la opresión; practicad el derecho y la justicia; acabad de una vez con las extorsiones que hacéis a mi pueblo -oráculo del Señor Yahveh.
Todavía hacéis otra cosa: cubrís de lágrimas el altar de Yahveh, de lloros y gemidos, porque él ya no se interesa por la oblación ni la acepta de vuestras manos con agrado.