Referencias Cruzadas

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Miqueas 6:16

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Has seguido las leyes de Omrí y todas las prácticas de la casa de Ajab; te has portado según sus consejos, por eso te entregaré a la devastación, y a tus habitantes al escarnio. Así cargaréis con el oprobio de los pueblos'.

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31 Referencias Cruzadas  

Estamos avergonzados, porque hemos oído el ultraje, la ignominia ha cubierto nuestros rostros, porque entraron extranjeros en los santos lugares del templo de Yahveh.


Pero no me escucharon ni aplicaron su oído, sino que caminaron según sus planes, según la obstinación de su corazón malvado, y en vez de avanzar retrocedieron.


Haré de esta ciudad un horror y una rechifla: todo el que pase por ella quedará horrorizado y rechiflará a causa de todas sus heridas.


Destruirá la muerte para siempre. Enjugará el Señor Yahveh las lágrimas de todos los rostros; el oprobio de su pueblo quitará de toda la tierra. Así lo ha dicho Yahveh.


Has vendido a tu pueblo sin ganancia, sin lucrarte de su precio.


Pero tengo contra ti que toleras a Jezabel, esa mujer que se proclama a sí misma profetisa y enseña y seduce a mis siervos a fornicar y a comer de lo inmolado a los ídolos.


Efraín está oprimido, su derecho es conculcado, porque se encuentra satisfecho cuando corre tras los ídolos.


En nombre de tu justicia, aparta, Señor, tu ira y tu furor de Jerusalén, tu ciudad, tu santa montaña; pues, por nuestros pecados y por las iniquidades de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son el oprobio de todos los que nos rodean.


Soportarán su confusión y el peso de las infidelidades que cometieron contra mí, cuando vivan tranquilos en su país sin que nadie los inquiete.


Recuerda, Yahveh, lo que nos ha sucedido, mira y ve nuestro oprobio.


mirad que yo mando a buscar a todas las tribus del norte -oráculo de Yahveh- y a Nabucodonosor, rey de Babilonia, mi siervo, y las traeré contra este país y sus habitantes y contra todas estas naciones de su entorno, los entregaré al exterminio y haré de ellos horror, rechifla y ruinas perpetuas.


Por eso no tendrá Yahveh compasión de sus jóvenes, no se compadecerá de sus huérfanos y viudas. Pues todos ellos son impíos y malvados y toda boca profiere necedades. Con todo esto, no se calmó su ira, y su mano está aún extendida.


Dichoso el hombre que no sigue el consejo del impío, ni en el camino del errado se detiene, ni en la reunión de los malvados toma asiento,


Por haberme abandonado y por haber quemado incienso a dioses extraños, provocando así mi ira con todas las obras de sus manos, se ha encendido mi cólera contra este lugar y no se apagará'.


Restauró los lugares altos que su padre, Ezequías, había demolido; erigió altares a Baal; construyó una aserá como la que había hecho Ajab, rey de Israel; se postró ante todo el ejército del cielo y le rindió culto.


sino que siguió los caminos de los reyes de Israel, e incluso hizo pasar a su hijo por el fuego conforme a las abominaciones de la gente que Yahveh había expulsado de delante de los israelitas.


pues cuando Jezabel intentó exterminar a los profetas de Yahveh, Abdías recogió a cien profetas, los escondió en unas cavernas en dos grupos de cincuenta y les proveyó de pan y de agua.


Y este templo se convertirá en ruinas, de tal modo que todo el que pase ante él quedará pasmado y silbará y se preguntará: '¿Por qué Yahveh ha tratado así a este país y a este templo?'.


a Jerusalén y a las ciudades de Judá, a sus reyes y a sus príncipes, para hacer de ellos una ruina, una desolación, una rechifla y una maldición, como sucede hoy;


Los perseguiré con la espada, el hambre y la peste, y los convertiré en terror para todos los reinos de la tierra, en maldición, horror, rechifla y oprobio en todas las naciones adonde los habré expulsado,


Por un profeta sacó Yahveh a Israel de Egipto, y por un profeta lo custodió.


¡Dejad de babear -babean ellos-! ¡No babeéis de este modo! No nos tocará el deshonor.


Por eso, también yo me he puesto a castigarte, a devastarte por tus pecados.


Hizo, pues, lo que es malo a los ojos de Yahveh, como los de la casa de Ajab, los cuales, después de la muerte de su padre, fueron sus consejeros, para perdición suya.


Nos has hecho irrisión de los vecinos, vilipendio y desdén de los contornos,





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