Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Mateo 17:20

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Él les contesta: 'Por vuestra poca fe. Porque os aseguro que, si tuvierais una fe del tamaño de un granito de mostaza, diríais a este monte: 'Trasládate de aquí a allá', y se trasladaría; y nada os sería imposible'.

Ver Capítulo Copiar

19 Referencias Cruzadas  

Respondió el Señor: 'Si tenéis una fe del tamaño de un granito de mostaza, podríais decir a este sicómoro: 'Desarráigate y plántate en el mar', y os obedecería.


Os aseguro que quien diga a este monte: 'Quítate de ahí y échate al mar' -y esto sin titubear en su corazón, sino creyendo que se hará lo que dice- lo conseguirá.


Él contestó: 'Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios'.


Porque nada hay imposible para Dios'.


Jesús les contestó: 'Os aseguro que, si tenéis fe y no titubeáis, no sólo haréis lo de la higuera, sino que, si decís a este monte: 'Quítate de ahí y échate al mar', así se hará.


Replicó Jesús: 'En cuanto a eso de si puedes, todo es posible para el que cree'.


Y si tengo el don de profecía y conozco todos los misterios y todo el saber; y tengo tanta fe como para mover montañas, pero no tengo amor, nada soy.


Les propuso esta otra parábola: 'El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su campo;


Jesús le responde: '¿No te dije que, si crees, verás la gloria de Dios?'.


Es como el grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es la más pequeña de todas las semillas que sobre la tierra existen;


Y de hecho vemos que, debido a su incredulidad, no pudieron entrar.


Jesús respondió: '¡Oh generación incrédula y pervertida! ¿Hasta cuándo tendré que estar con vosotros? ¿Hasta cuándo tendré que soportaros? Traédmelo acá'.


A éste se le da, en el mismo Espíritu, fe; y a aquél, en el único Espíritu, dones de curación.


Mientras iban bajando del monte, les mandó Jesús: 'No contéis a nadie esta visión, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos'.


Pero él les dice: '¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?'. Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar y sobrevino una gran calma.


Entonces, acercándose los discípulos a Jesús, le preguntaron aparte: '¿Por qué nosotros no hemos podido arrojarlo?'.


Jesús les respondió: 'Tened fe en Dios.


'Ven', le respondió. Pedro entonces saltó de la barca y, caminando sobre las aguas, se dirigió hacia Jesús.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios