De igual modo, vosotros, jóvenes, someteos a los presbíteros. Revestíos todos de humildad en servicio mutuo, porque Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes.
Entonces dijo Samuel: '¿No es verdad que, aunque tú te considerabas pequeño a tus propios ojos, has llegado a ser el jefe de las tribus de Israel, y Yahveh te ha ungido rey de Israel?
Que así dice el Excelso, el Sublime, que reside en la eternidad y cuyo nombre es santo: 'En lo alto y en lo santo resido, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para vivificar el espíritu de los humildes, para vivificar el corazón de los quebrantados.
Decía también al que lo había invitado: 'Cuando des una comida o una cena, no convides a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que también ellos a su vez te inviten, y ello te sirva de recompensa.
Y dijo el rey a Amán: 'Toma en seguida el vestido y el caballo, como has dicho; y hazlo así con el judío Mardoqueo, que está sentado a la puerta del rey. No pases por alto nada de todo cuanto has dicho'.