Contará con su comprador desde el año en que se vendió hasta el año del jubileo, y su precio de venta estará en proporción al número de años, computando sus jornadas como las de un jornalero.
Pero ahora habla Yahveh en estos términos: 'Dentro de tres años, como años de jornalero, será despreciada la gloria de Moab con toda su gran multitud; y el resto será una minoría pequeña, sin importancia'.
No te pese dejarlo en libertad, porque el haberte servido seis años te ha valido el doble del salario de un jornalero; y Yahveh, tu Dios, te bendecirá en todas tus empresas.
Si su haber no alcanza a lo necesario para esta devolución, lo vendido quedará en poder del comprador hasta el año jubilar; pero en el año del jubileo quedará libre, y el vendedor recobrará su propiedad.'
También podrán rescatarlo su tío o un hijo de su tío, o un pariente próximo, familiar suyo. También podrá rescatarse por sí mismo si sus recursos se lo permiten.