Pero cuando hayáis pasado el Jordán y habitéis en el país que Yahveh, vuestro Dios, os entrega en posesión; cuando él os dé paz en medio de todos los enemigos que os rodean y viváis con tranquilidad,
Os decía: arrepentíos cada uno de vuestra mala conducta y de la maldad de vuestras obras, y así podréis habitar en el país que Yahveh os dio a vosotros y a vuestros padres desde siempre y para siempre.
Guardad mis mandamientos. No cruzarás ganado de especies diferentes, ni sembrarás tu campo con granos de dos especies; no llevarás vestido de dos clases de tejido.