Serán para Aarón y sus hijos, quienes lo comerán en lugar santo, pues es cosa muy sagrada, tomada para ellos de los manjares pasados por el fuego en honor de Yahveh. Es una ley perpetua.'
Dijo entonces Moisés a Aarón y a sus hijos: 'Coced la carne a la entrada de la tienda del encuentro: es allí donde debéis comerla, con el pan que hay en la canastilla del sacrificio de la investidura, como lo he ordenado diciendo: 'Aarón y sus hijos lo comerán'.
que entró en la casa de Dios y, tomando los panes ofrecidos a Dios, los que sólo a los sacerdotes es lícito comer, comió de ellos él y los repartió también entre sus compañeros?'.
que entró en la casa de Dios, en tiempos del pontífice Abiatar, y comió los panes ofrecidos a Dios, los que sólo a los sacerdotes es lícito comer, y los repartió también entre sus compañeros?'.
que entró en la casa de Dios y comió los panes ofrecidos a Dios, a pesar de que ni a él ni a sus compañeros les era lícito comerlos, sino sólo a los sacerdotes?
'¿Por qué no habéis comido en lugar sagrado la víctima expiatoria? Pues es cosa sacratísima y Yahveh os la ha dado para que borréis la falta de la comunidad y expiéis por ella delante de Yahveh.
Replicó David al sacerdote: 'Las mujeres nos están prohibidas desde anteayer, como siempre que salgo a campaña; así que los cuerpos de los jóvenes están puros. Y aunque éste sea un viaje profano, es seguro que hoy están purificados'.
Aarón y sus hijos la prepararán en la tienda del encuentro, fuera del velo que cuelga delante del testimonio, para que arda delante de Yahveh desde la tarde hasta la mañana. Es ley perpetua para todas las generaciones de los israelitas'.
Podrán comerla todos los varones de la casa de Aarón. Es una ley perpetua para vuestras generaciones acerca de los manjares pasados por el fuego en honor de Yahveh; todo lo que entre en contacto con ellos quedará consagrado.'
Habló Moisés a Aarón y a los hijos que le restaban, Eleazar e Itamar: 'Tomad la oblación que queda de los manjares pasados por el fuego para Yahveh y comedla sin levadura junto al altar, pues es cosa sacratísima.