Porque nosotros, los creyentes, hemos entrado en el descanso, conforme a lo que dijo: Así que juré en mi ira: 'Jamás entrarán en mi descanso'. De hecho, las obras de Dios estaban terminadas ya desde la creación del mundo,
para alegrar a los enlutados de Sión; para darles corona en vez de ceniza, óleo de alegría en vez de luto, canto de alabanza en vez de apocamiento. Se les llamará terebintos de justicia, plantación de Yahveh para gloria suya.
Que así dice el Excelso, el Sublime, que reside en la eternidad y cuyo nombre es santo: 'En lo alto y en lo santo resido, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para vivificar el espíritu de los humildes, para vivificar el corazón de los quebrantados.
'El día diez de ese mes séptimo es el Día de la Expiación, en el cual os reuniréis en asamblea santa, ayunaréis y ofreceréis manjares pasados por el fuego en honor de Yahveh.
Ordené, pues, que, cuando cayera la sombra sobre las puertas de Jerusalén, antes del sábado, cerraran las puertas y no las abrieran hasta después del sábado. Y aposté junto a las puertas a algunos servidores míos, para que no entrase carga alguna durante el día del sábado.
Es ley perpetua para vosotros: el mes séptimo, el día diez del mes, ayunaréis y no haréis trabajo alguno, ni el nativo ni el forastero que mora entre vosotros;