'Dirás a los israelitas: cualquiera de los israelitas o de los extranjeros que moran en Israel que ofreciere un hijo suyo a Mólec morirá sin remisión; el pueblo del país lo lapidará.
Entonces todos los hombres de la ciudad lo lapidarán hasta que muera. Así harás desaparecer la maldad de en medio de ti, y todo Israel, al enterarse, temerá.
Cuando Moisés acabó de hablar a los israelitas, sacaron al blasfemo fuera del campamento y lo lapidaron. Los israelitas hicieron lo que Yahveh había ordenado a Moisés.
y no más bien os llevasteis la tienda de Moloc y la estrella del dios Refán, imágenes que fabricasteis para adorarlas? Pues yo os deportaré más allá de Babilonia.
porque, después de haber inmolado a sus hijos en honor de los ídolos, aquel mismo día vinieron a mi santuario para profanarlo. Esto es lo que han hecho dentro de mi casa.'
Han cometido adulterios, hay sangre en sus manos; han cometido adulterio con sus ídolos, a los que han ofrecido, para que los devoraran, haciéndolos pasar por el fuego, a los hijos que ellas mismas me habían dado a luz para mí'.
al presentar vuestras ofrendas, hacéis pasar por el fuego a vuestros hijos, os contamináis con vuestros ídolos hasta el día de hoy y, ¿voy a dejarme consultar por vosotros, casa de Israel?' Por mi vida -oráculo del Señor Yahveh-, que no me dejaré consultar por vosotros,
y construyeron los lugares altos de Baal en el valle de Ben Hinón, para ofrecer a sus hijos y a sus hijas a Mólec -cosa que no les mandé, ni se me vino a las mientes que cometieran tal abominación-, haciendo pecar así a Judá.
Han edificado los altos de Tófet, que está en el valle de Ben Hinón, para quemar en el fuego a sus hijos y a sus hijas, cosa que yo no mandé ni me vino a las mientes.
Incluso hizo pasar por el fuego a sus propios hijos en el valle de Ben Hinón, creyó en los presagios, los encantamientos y la magia y consultó a nigromantes y adivinos. Hizo, en fin, de muchas maneras todo lo que es malo a los ojos de Yahveh, provocando así su ira.
Quemó, además, incienso en el valle de Ben Hinón e incluso hizo pasar a sus hijos por el fuego, conforme a las abominaciones de la gentes que Yahveh había arrojado de delante de los israelitas.
Incluso hicieron pasar a sus hijos y a sus hijas por el fuego, practicaron la adivinación y la hechicería y se entregaron a hacer lo que es malo a los ojos de Yahveh, con lo que provocaron su cólera.
y no ha de haber entre vosotros nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien se dé a la adivinación, a la observación de las nubes, a la magia, a la hechicería;
No procedas así con Yahveh, tu Dios, porque ellos hicieron con sus dioses todo lo que Yahveh abomina y detesta e incluso llegaron a quemar en el fuego a sus hijos y sus hijas en honor de sus dioses.
Cualquiera, nativo o extranjero, que coma de un animal muerto o despedazado, lavará sus vestidos, se bañará y será impuro hasta la tarde; después será puro.
Todo hombre de entre los israelitas, o de entre los extranjeros que habitan en medio de ellos, que cace un animal o ave que es lícito comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra.
Fue entonces cuando Salomón edificó, en la colina que está frente a Jerusalén, un altar a Camós, abominación de los moabitas, y otro a Milcón, abominación de los amonitas.
El que blasfemare el nombre de Yahveh, morirá sin remisión; toda la comunidad lo lapidará. Tanto el extranjero como el nativo que blasfeme el Nombre, morirá.
Si en medio de ti, en alguna de las ciudades que Yahveh, tu Dios, te va a dar, hubiere hombre o mujer que hiciere el mal a los ojos de Yahveh, tu Dios, violando su alianza,
se llevará a la joven a la entrada de la casa de su padre, y los hombres de su ciudad la lapidarán hasta que muera, por haber cometido una infamia en Israel, prostituyéndose en la casa de su padre. Así harás desaparecer la maldad de en medio de ti.