'Sube a este monte Abarín, al monte Nebó, que está en tierra de Moab, frente a Jericó, y contempla el país de Canaán que voy a dar en propiedad a los israelitas.
Te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra por donde caminas como peregrino, todo el país de Canaán en propiedad perpetua. Y yo seré su Dios'.
entonces, cuando el país haya sido sometido ante Yahveh, podréis volveros, quedaréis libres de responsabilidad para con Yahveh y para con Israel, y tendréis esta tierra en propiedad ante Yahveh.
y escribirás en ellas todas las disposiciones de esta ley tan pronto como hayas pasado para llegar a la tierra que Yahveh, tu Dios, te va a dar, país que mana leche y miel, conforme te lo prometió Yahveh, el Dios de tus padres.
Cuando Yahveh, tu Dios, haya exterminado las naciones, cuya tierra Yahveh, tu Dios, te va a dar, y tú las hayas expulsado y habites en sus ciudades y en sus casas,
Éstos son los preceptos y las normas que cuidaréis de poner en práctica en la tierra que Yahveh, Dios de tus padres, te va a entregar para que la poseas todo el tiempo que viváis en aquel suelo.
Yahveh alejará de ti toda enfermedad; no te mandará ninguna de esas plagas malignas de Egipto que tú conoces, sino que las descargará sobre todos aquellos que te odian.
Los que están armados de entre nosotros pasaremos delante de Yahveh a la tierra de Canaán; pero nuestra propiedad hereditaria quedará en esta parte del Jordán'.
'Di a los israelitas: cuando hayáis entrado en la tierra que os he de dar y seguéis sus mieses, llevaréis la primera gavilla de vuestra siega al sacerdote,
Y dijo: 'Si escuchas de veras la voz de Yahveh, tu Dios, y haces lo que es recto a sus ojos; si prestas oído a sus mandatos y si guardas todas sus leyes, no te enviaré ninguna de las enfermedades con que he afligido a Egipto, porque yo soy Yahveh, el que te sana'.
La desencadené -oráculo de Yahveh Sebaot-, para que vaya a la casa del ladrón y a la casa del que jura en falso por mi nombre; se alojará en medio de ella y la destruirá con sus maderas y sus piedras.
Yo os he dicho: 'Vosotros poseeréis su tierra, y os la doy para que toméis posesión de ella. Es una tierra que mana leche y miel'. Yo soy Yahveh, vuestro Dios, el que os he separado de los otros pueblos.