Entonces va, toma consigo otros siete espíritus peores que él, entran en la casa y se instalan allí, y resulta que la situación final de aquel hombre es peor que la de antes. Así le sucederá también a esta generación perversa'.
Esto es lo peor de cuanto acontece bajo el sol: que una misma es la suerte para todos. Además, el corazón de los hombres está lleno de malicia y de estupidez durante la vida; y después, ¡con los muertos!
En seguida entró la muchacha a toda prisa ante el rey y le hizo esta petición: 'Quiero que me des ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista'.
Hacia mediodía decíales Elías en tono burlón: '¡Gritad más fuerte, pues es dios! Pero quizá esté cavilando, o estará demasiado ocupado o tal vez de viaje; acaso estará dormido, y hay que despertarlo'.