Biblia y Estudio - BibliaTodo
Biblias, Comentarios, Diccionario, planes de lectura gratis y mas...
5.0★★★★★
A Dios diré: ¡No me condenes! Hazme saber por qué me atacas.
No entres en querella con tu siervo, pues no habría viviente que pudiera ante ti justificarse.
Y, si soy culpable, ¿para qué fatigarme?
Así pues, ahora ya no pesa ninguna condena sobre quienes están en Cristo Jesús.
Y tú, Señor Dios mío, actúa, por tu nombre, en mi favor, libérame, conforme a tus bondades.
Mis errores de joven y mis culpas, ésos no los recuerdes: acuérdate de mí según tu amor, en gracia a tus bondades.
Si pretende discutir con él, no podrá responderle ni una vez entre mil.
'¿Litigará el acusador de Sadday? ¿Replicará el contendiente de Dios?'.
¿Qué daño te hice, si pequé, guardián atento del hombre? ¿Por qué me has convertido en blanco tuyo, y soy para ti una carga?
¿Cuántas faltas y pecados cometí? Muéstrame mi deuda y mi delito.
¿Acaso me quejo yo de un hombre? ¿Pierdo sin motivo la paciencia?
¿Por qué te lamentas contra él de que no responde a todas tus palabras?
Oye, Señor, la voz con que te imploro, apiádate y respóndeme.