en virtud de la cual cada uno debía dejar en libertad a su esclavo y a su esclava, hebreo o hebrea, para que nadie tuviera por esclavo a un judío, hermano suyo.
Todos los príncipes y todo el pueblo que habían tomado parte en el acuerdo accedieron a dejar en libertad cada uno a su esclavo o a su esclava, para no volver a tenerlos por esclavos; accedieron, pues, y los dejaron en libertad.
Todas las naciones le servirán, a él, a su hijo y al hijo de su hijo, hasta que también a su país le llegue el tiempo en que naciones numerosas y reyes poderosos lo esclavicen.
pues también ellas serán esclavizadas por naciones poderosas y grandes reyes, y así les pagaré, de acuerdo con sus acciones y según las obras de sus manos.
Se presentaron los dos a la vista de la guarnición de los filisteos y éstos dijeron: 'Mirad: los hebreos salen de los agujeros donde se habían escondido'.
Oyeron los filisteos el clamor del griterío y se dijeron: '¿Qué significa ese estruendo tan grande en el campamento de los hebreos?'. Y supieron que el arca de Yahveh había llegado al campamento.
Ellos escucharán tu palabra, y tú, con los ancianos de Israel, irás al rey de Egipto, y le diréis: 'Se nos ha aparecido Yahveh, el Dios de los hebreos. Por tanto, deja que vayamos camino de tres días por el desierto para ofrecer sacrificios a Yahveh, nuestro Dios'.
Llegó un fugitivo y se lo comunicó a Abrán, el hebreo, que acampaba junto al encinar de Mamré, el amorreo, hermano de Escol y de Aner, aliados de Abrán.