Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Jeremías 32:8

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Vino, pues a mí Janamel, hijo de mi tío, según la palabra de Yahveh, al patio de la guardia y me dijo: 'Compra mi campo de Anatot, en el territorio de Benjamín, pues tienes el derecho de adquisición y a ti corresponde el rescate; cómpratelo''. Comprendí que era una orden de Yahveh,

Ver Capítulo Copiar

15 Referencias Cruzadas  

'Mira que Janamel, hijo de tu tío Salún, viene a ti para decirte: 'Cómprate mi campo de Anatot, pues tienes el derecho de rescate para comprarlo'.


El ejército del rey de Babilonia sitiaba por aquel entonces a Jerusalén, y el profeta Jeremías se hallaba recluido en el patio de la guardia que había en el palacio real de Judá,


De nuevo le fue dirigida la palabra de Yahveh a Jeremías, mientras se hallaba recluido en el patio de la guardia, en estos términos:


Respondió Miqueas. 'Ya lo verás el día en que vayas de alcoba en alcoba para esconderte'.


Comprobó entonces el padre que aquélla era precisamente la hora en que Jesús le había dicho: 'Tu hijo vive'. Y creyó él y toda su familia.


Aquel día quedó rota. Los tratantes de ovejas, que me observaban, comprendieron que aquélla era una palabra de Yahveh.


Jucoc con sus ejidos y Rejob con sus ejidos;


Luego dijo el rey al sacerdote Abiatar: 'Vete a tus campos de Anatot. Eres reo de muerte; pero no te hago morir hoy, porque has llevado el arca de mi Señor Yahveh delante de mi padre David, y porque compartiste todas las aflicciones de mi padre'.


Palabras de Jeremías, hijo de Jilquías, de los sacerdotes de Anatot, en el territorio de Benjamín,


Y sin embargo, tú, Señor Yahveh, me has dicho: 'Cómprate el campo con dinero y requiere testigos', cuando la ciudad va a ser entregada en mano de los caldeos'.


Jeremías quiso salir de Jerusalén para ir al territorio de Benjamín, a arreglar el asunto de una herencia entre la población.


Hice lo que se me ordenaba: saqué mi equipaje, como equipaje de destierro, de día; y por la tarde hice un boquete en el muro con mi propia mano. Salí en la oscuridad, llevando el equipaje a la espalda ante sus ojos.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios