Os voy a indicar a quién habéis de temer: temed a quien, después de haber matado, tiene poder para arrojar a la gehenna. Sí, os lo repito: a ése habéis de temer.
¿Quién no temerá, Señor, y no glorificará tu nombre? Porque sólo tú eres santo, porque todos los pueblos vendrán y se postrarán ante ti, porque tus justos designios han quedado manifiestos'.
No tengáis miedo a los que matan el cuerpo; que al alma no pueden matarla. Temed más bien a quien tiene poder para hacer que perezcan cuerpo y alma en la gehenna.
porque, cuando vean sus hijos, la obra de mis manos en medio de él, santificarán mi nombre'. Santificarán al Santo de Jacob y ante el Dios de Israel temblarán. Conocerán los errados de espíritu la cordura, y los murmuradores aprenderán la sensatez.
pues fuisteis rebeldes a mi mandato en el desierto de Sin, cuando la comunidad se amotinó y era menester que hicierais resplandecer mi santidad ante sus ojos por el agua'. Es el agua de Meribá de Cades, en el desierto de Sin.
Dijo Moisés a Aarón: esto es lo que había dicho Yahveh: 'En los que se me acercan demostraré que yo soy santo y a los ojos de todo el pueblo seré glorificado'. Aarón calló.
y delante de Yahveh, tu Dios, en el lugar que él haya escogido para que more allí su nombre, comerás el diezmo de tu trigo, de tu mosto y de tu aceite, y los primogénitos de tu ganado mayor o menor, para que aprendas a temer siempre a Yahveh, tu Dios.
Avanzarás contra mi pueblo Israel como un nublado que cubre la tierra. Será en los últimos días. Te traeré contra mi país, para que me conozcan las naciones cuando muestre mi santidad ante sus ojos por medio de ti, Gog'.
tomó una yunta de bueyes, los cortó en pedazos y los envió por todo el territorio de Israel mediante mensajeros que dijeron: 'Así se hará con los bueyes de los que no salgan en pos de Saúl y de Samuel'. Cayó entonces el temor de Yahveh sobre el pueblo, que salió como un solo hombre.