Para aumento del principado y para una paz sin fin, sobre el trono de David se sentará y sobre su reino, para consolidarlo y apoyarlo en derecho y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Yahveh Sebaot lo hará.
Y la Palabra se hizo carne y puso su morada entre nosotros. Nosotros vimos su gloria, gloria como de Hijo único que viene del Padre, lleno de gracia y de verdad.
El ángel le respondió: 'El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te envolverá en su sombra; por eso, el que nacerá será santo, será llamado Hijo de Dios.
Sin lugar a dudas, grande es el misterio de la religión: Él ha sido manifestado en carne, justificado en espíritu, visto por ángeles, proclamado entre gentiles, creído en el mundo, ascendido en gloria.
Sucedió, pues, con el correr de los días que Ana concibió y dio a luz un hijo al que impuso el nombre de Samuel, porque se dijo: 'Se lo he pedido a Yahveh'.
Llamó al niño Icabod, diciendo: 'La gloria ha desaparecido de Israel', en alusión a la captura del arca de Dios y a la muerte de su suegro y de su marido.
Adán conoció de nuevo a su mujer, que dio a luz un hijo, al que puso por nombre Set, diciendo: 'Dios me ha concedido otro descendiente en lugar de Abel, a quien mató Caín'.
Y siguió diciéndole el ángel de Yahveh: 'He aquí que estás encinta y darás a luz un hijo, al que llamarás Ismael, pues ha escuchado Yahveh tu aflicción.
Y ésta será para vosotros la señal -oráculo de Yahveh- de que os voy a castigar en este lugar, para que sepáis que se cumplen de veras mis palabras de amenaza contra vosotros:
Y dio aquel mismo día una señal, diciendo: 'Ésta es la señal de que es Yahveh quien habla: el altar se romperá, y se derramará la ceniza que hay sobre él'.