Comienzo de lo que dijo Yahveh por medio de Oseas. Yahveh dijo a Oseas: 'Anda, toma por mujer a una prostituta y engendra hijos de prostitución, porque el país se prostituye gravemente apartándose de Yahveh'.
¡Ay, nación pecadora, pueblo cargado de culpa, ralea de malhechores, hijos corrompidos! Abandonaron a Yahveh, despreciaron al Santo de Israel, se volvieron atrás.
Y ahora el Señor Yahveh me ha enviado con su espíritu. Acercaos a mí y escuchad esto: 'No hablé en secreto desde el principio, desde el tiempo en que esto sucedió, allí estaba yo.
A mí me están buscando día tras día y desean conocer mis caminos, cual si fuera gente que practica la justicia y que no abandona el derecho de su Dios. Me piden decisiones justas y desean la cercanía de Dios:
Me llegaré a vosotros para el juicio y seré un testigo irrefutable contra los hechiceros y adúlteros, contra los que juran en falso, contra los que defraudan el jornal del jornalero, avasallan a la viuda y al huérfano y oprimen al forastero mostrando así que no me temen -dice Yahveh Sebaot-.
En tiempo del rey Josías, Yahveh me dijo: '¿Has visto lo que ha hecho la apóstata Israel? Iba a toda montaña elevada, bajo todo árbol frondoso, para prostituirse allí.
Litigad con vuestra madre, litigad, porque ella no es mi mujer ni yo soy su marido. Que se quite del rostro las señales de su prostitución y de los pechos las señales de sus adulterios;