Referencias Cruzadas

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Isaías 52:2

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Sacúdete el polvo, levántate, siéntate, Jerusalén; desata las correas de tu cuello, cautiva, hija de Sión;

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19 Referencias Cruzadas  

El espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar la buena nueva a los pobres; me ha enviado a proclamar a los cautivos libertad y recuperación de la vista a los ciegos; para poner en libertad a los oprimidos,


Vosotros, escapados de la espada, marchad, no os paréis; acordaos desde lejos de Yahveh, y tened a Jerusalén en vuestra mente.


Sal, pueblo mío, de en medio de ella y salve cada uno su vida de la ira furibunda de Yahveh.


El espíritu de Yahveh está sobre mí, pues Yahveh me ha ungido. Para dar la buena nueva a los humildes me envió, para vendar los corazones quebrantados, para proclamar a los cautivos libertad, a los prisioneros amnistía,


Pronto el encorvado será liberado, y no morirá en la fosa ni le faltará el pan.


Oí otra voz que venía del cielo y decía: ' Salid, pueblo mío, de ella, para que no os hagáis cómplices de sus pecados ni partícipes de sus plagas.


Pregunté: '¿Adónde vas?'. Me contestó: 'A medir Jerusalén, para ver cuánta es su anchura y cuánta su longitud'.


Caerán al filo de la espada y serán llevados cautivos a todas las naciones; Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que el plazo de los gentiles se cumpla.


Humillada hablarás desde el suelo, se ahogará tu palabra en el polvo; será como espectro tu voz desde el suelo, desde el polvo susurrará tu palabra.


Se lamentarán y gemirán sus puertas, y tú, desolada, te sentarás en tierra.


pues la pongo en la mano de tus hostigadores, de aquellos que te decían: 'Dóblate, para que pasemos por encima'. Y hacías de tu espalda como suelo, como calle para los transeúntes'.


Dirás en tu corazón: '¿Quién me dio a luz a éstos, si yo no tenía hijos y era estéril, estaba desterrada y apartada? A éstos, ¿quién los crió? Mirad: yo me había quedado sola; ¿éstos, pues, dónde estaban?'.


Huid de Babilonia y salve cada uno su vida; no perezcáis por su culpa, pues es el tiempo de la venganza de Yahveh, que viene a pagarle su merecido.


Porque toda bota que pisa con estrépito y el manto empapado de sangre serán combustible, pasto del fuego.


Sucederá en aquel día: será quitada su carga de tu hombro, y su yugo de tu cuello será roto. Subió desde Rimón,


aplastaré a Asiria en mi país, en mis montañas la pisotearé, para que se aleje de ellos su yugo y la carga de su hombro sea quitada'.


¡Levántate, resplandece, que viene ya tu luz y la gloria de Yahveh se alza sobre ti!


El árbol del campo dará su fruto, la tierra dará sus productos y vivirán sin temor en su país. Sabrán que yo soy Yahveh cuando rompa las coyundas de su yugo y los libre de la mano de quienes los esclavizan.


Entonces el ángel que hablaba conmigo avanzó y otro ángel salió a su encuentro





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