aquí estoy yo contra ti -oráculo de Yahveh Sebaot-, para levantarte las faldas hasta taparte la cara, y mostrar a las naciones tu desnudez y a los pueblos tu ignominia.
La gran ciudad se partió en tres y las ciudades de los gentiles se derrumbaron. Dios se acordó de Babilonia, la grande, para darle a beber la copa del vino de su terrible ira.
No os toméis la justicia por vuestra propia mano, queridos míos, sino dad lugar a la ira [divina]. Porque escrito está: A mí me corresponde la venganza; yo daré el pago merecido, dice el Señor.
por eso, mira: yo voy a reunir a todos tus amantes a quienes complaciste, a todos los que amaste y a todos los que odiaste; los voy a reunir de todas partes contra ti, para mostrarles tu desnudez y así vean todas tus vergüenzas.
Es que viene sobre ella, sobre Babel, el devastador; sus guerreros son cazados, sus arcos se han roto. Yahveh es un Dios de represalias que sabe desquitarse.
Afilad las flechas, llenad las aljabas. Yahveh excita el espíritu de los reyes de Media, pues su plan sobre Babel es destruirla; porque ésta es la venganza de Yahveh, la venganza de su templo.
así conducirá el rey de Asiria a los prisioneros de Egipto y a los deportados de Cus -jóvenes y ancianos-, desnudos y descalzos y con las nalgas al aire para vergüenza de Egipto.