yo hice la tierra, al hombre y a los animales que hay sobre la superficie de la tierra, con mi gran potencia y con mi brazo extendido, y la doy a quien parece bien a mis ojos.
Así dice Yahveh, tu redentor, el que te formó desde el seno: yo soy Yahveh, que lo ha hecho todo; yo extiendo los cielos, yo solo, dilato la tierra, y ¿quién conmigo?,
Así dice el Señor Yahveh, que creó el cielo y lo extendió, que dilató la tierra y cuanto en ella brota, que da respiro al pueblo que la habita, y aliento a los que andan por ella:
Y Esdras dijo: '¡Tú eres Yahveh! ¡Tú el único! Tú has hecho los cielos, los cielos de los cielos y todo su ejército, la tierra y cuanto hay en ella, los mares y cuanto en ellos hay. Tú das vida a todo ello, y el ejército de los cielos se postra ante ti.
Así dice Yahveh, creador de los cielos, el que es Dios, formador de la tierra y su hacedor, el que la fundó; no la creó para el caos, para ser habitada la formó: 'Yo, Yahveh, y nadie más.
Oráculo. Palabra de Yahveh contra Israel. Oráculo de Yahveh, el que extiende los cielos, cimenta la tierra y forma el espíritu del hombre en su interior.
Él habita sobre el globo de la tierra, y sus habitantes son como langostas. Extiende como un toldo los cielos, los despliega como tienda que se habita.
¿Quién midió con puñados las aguas y los cielos con palmos evaluó, o metió en un tercio de medida el polvo de la tierra, pesó en la balanza las montañas y las colinas en los platillos?
Pregunta, pues, a los tiempos antiguos que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra, y desde el uno al otro extremo del cielo: ¿ha sucedido jamás cosa tan grande como ésta, o se ha oído algo semejante?
'Así habla Ciro, rey de Persia: Yahveh, el Dios del cielo, me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha encargado que le edifique un templo en Jerusalén de Judá.
'¡Oh Yahveh Sebaot, Dios de Israel, que moras sobre los querubines! Tú eres el único Dios de todos los reinos de la tierra, tú eres el que ha hecho el cielo y la tierra.
Olvidabas a Yahveh, que te hizo, que extendió el cielo y fundó la tierra, y siempre temblabas todo el día ante el furor del opresor cuando intentaba perderte. Pero ¿dónde está el furor del opresor?
Levantad a lo alto vuestros ojos y mirad: ¿quién creó aquello? Él saca en orden su ejército, llama por su nombre a todos ellos; ante el grande en poder y ante el potente en fuerza ni uno solo falta.