Referencias Cruzadas

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Isaías 11:5

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Será la justicia ceñidor de su cintura y la fidelidad ceñidor de sus caderas.

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18 Referencias Cruzadas  

Poneos en pie, ceñida la cintura con la verdad y colocada la coraza de la justicia;


Si confesamos nuestros pecados, fiel es y justo para perdonarnos los pecados y para purificarnos de toda iniquidad.


con palabra de verdad, con poder de Dios; mediante las armas de la justicia, las de la derecha y las de la izquierda;


Vistió como coraza la justicia, y el casco de salvación en su cabeza; por traje se vistió las ropas de venganza, se cubrió con el celo como con un manto.


Yahveh, tú eres mi Dios; yo te ensalzo y alabo tu nombre, porque has realizado planes admirables desde antiguo con fiel fidelidad;


Al ángel de la Iglesia de Laodicea escribe: 'Esto dice el Amén, el testigo fiel y veraz, el principio de la creación de Dios:


y, en medio de los candelabros, a uno semejante al Hijo del hombre, vestido de túnica talar y ceñido a la altura del pecho con un ceñidor de oro.


Si, pues, Cristo ha padecido en carne, armaos también vosotros de la misma idea, a saber, que el que ha padecido en la carne ha quedado desligado del pecado,


Aquel día haré en su favor un pacto con los animales del campo, con las aves del cielo y con los reptiles de la tierra; quebraré y arrojaré del país arcos, lanzas y espadas y haré que descansen tranquilos.


De aquí que tuviera que ser asemejado en todo a sus hermanos, para llegar a ser sumo sacerdote misericordioso y fiel en las relaciones con Dios, a fin de expiar los pecados del pueblo.


Reina el Señor, vestido de majestad, el Señor está ataviado, ceñido de poder, y el orbe está seguro, inconmovible.


que le sirva de manto que lo envuelva y de faja perenne que lo ciña.


Un mensaje ha enviado el Señor a Jacob y ha caído en Israel.


Mirad: un rey reinará con justicia y los jefes juzgarán con equidad.


Éstas son las cosas que debéis hacer: decíos la verdad unos a otros y juzgad en vuestras puertas con juicio de paz;


Ceñirte de espada sobre el muslo de guerrero es tu brillo y tu esplendor.


Señor, Dios de los ejércitos, ¿quién hay potente como tú, oh Yahveh, con tu fidelidad en torno a ti?


Para aumento del principado y para una paz sin fin, sobre el trono de David se sentará y sobre su reino, para consolidarlo y apoyarlo en derecho y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Yahveh Sebaot lo hará.





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