En los días de Ajaz, hijo de Jotán, hijo de Ozías, rey de Judá, Resín, rey de Aram, y Péqaj, hijo de Romelías, rey de Israel, subieron a Jerusalén a luchar contra ella, pero no pudieron conquistarla.
oráculo del que oye las palabras de Dios, del que conoce la ciencia del Altísimo; del que ve la visión de Sadday, del que, al caer, se le abren los ojos.
Palabras de Amós, que fue uno de los pastores de Tecoa. Visiones que tuvo acerca de Israel en tiempos de Ozías, rey de Judá, y en tiempo de Jeroboán, hijo de de Joás, rey de Israel, dos años antes del terremoto.
Así dice Yahveh Sebaot: 'No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan, porque os engañan: os cuentan la visión de su fantasía, no la de la boca de Yahveh.
Sube a un monte elevado, mensajera de Sión. Alza con fuerza tu voz, mensajera de Jerusalén. Álzala sin miedo, di a las ciudades de Judá: mirad a vuestro Dios.
Mientras Pedro se preguntaba en sus adentros qué podía significar la visión que acababa de tener, los enviados de Cornelio, que venía preguntando por la casa de Simón, habían llegado al portal;
Palabra de Yahveh que le fue dirigida a Miqueas de Moréset en tiempos de Jotán, Ajaz y Ezequías, reyes de Judá. Lo que vio con respecto a Samaría y a Jerusalén.
Luego envió a Eliaquín, mayordomo de palacio, a Sebná, el secretario, y a los sacerdotes más ancianos, cubiertos de saco, al profeta Isaías, hijo de Amós.
-en aquel tiempo había hablado Yahveh por medio de Isaías, hijo de Amós, en estos términos: 'Anda, desata el sayal de tu cintura y descalza las sandalias de tus pies'. Así lo hizo: caminó desnudo y descalzo-,
Luego envió a Eliaquín, mayordomo de palacio, a Sebná, el secretario, y a los sacerdotes más ancianos, cubiertos de saco, al profeta Isaías, hijo de Amós.
Por aquellos días enfermó de muerte Ezequías. El profeta Isaías, hijo de Amós, fue a verlo y le dijo: 'Así habla Yahveh: ordena los asuntos de tu casa, porque vas a morir y no vivirás más'.
Quemad levadura como acción de gracias y pregonad a voz en grito ofrendas voluntarias, puesto que así lo queréis, hijos de Israel -oráculo del Señor Yahveh-.